lunes, 27 de julio de 2009

Como se extrae sangre para analisis

como se extrae sangre para analisis
La sangre es la muestra que con mayor frecuencia se usa con fines de análisis. Existen en general tres procedimientos para obtener muestras de sangre, que son:

  1. por punción arterial
  2. por punción cutánea
  3. por punción venosa.

La diferencia, además de la composición en gases, ya que son obtenidas de arterias o venas, radica en la forma en que se toma la sangre.

Por mucho, la punción venosa es la que se usa más frecuentemente para los análisis clínicos de rutina. Excepto en las gasometrías que se realiza la obtención de sangre arterial mediante la punción arterial, y la punción cutánea que se realiza en niños pequeños en los cuales no se puede extraer grandes volúmenes de sangre.

Este artículo se centrará en la punción venosa ya que es la se realiza rutinariamente en los laboratorios clínicos cuando un paciente asiste para realizar un control de su salud o de una patología determinada mediante análisis clínicos de laboratorio.

Punción venosa

La relativa facilidad con la que se puede realizar una punción en vena, de ahí el nombre de punción venosa, para extraer una muestra de sangre, ha determinado que esta sea la técnica que se emplee de manera rutinaria en casi todos los laboratorios clínicos del mundo.

La extracción de la sangre mediante la punción venosa, se realiza mediante el empleo de diferentes sistemas, pero todos en esencia implican que se recoja la sangre en un tubo. Asi, el uso de la jeringa de plástico descartable es común en la mayor parte del mundo en vias de desarrollo, en cambio, en los países más desarrollados se emplean sistemas al vacío.

La sangre que se toma así, independientemente del método, debe ser separada en por lo menos dos fracciones: una con algún anticoagulante, y la otra sin él.

De esta manera, la muestra de sangre que se recoge con el anticoagulante, que puede variar en cuanto a su composición química pero suele ser EDTA en la mayor parte de los casos, es empleada en aquellas pruebas que requieren contar con una muestra similar a la que se halla dentro de los vasos sanguíneos, la prueba más común: el hemograma que nos dá un detalle de el número de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, y otros valores que se obtienen de esta muestra.

La sangre que se recoge sin el anticoagulante, coagulará después de un tiempo, y por medio de la centrifugación, se procederá a separar la parte de los elementos formes de la sangre, y el líquido sobrenadante llamado suero, sobre el cuál se realizan la casi totalidad de mediciones de compuestos de la sangre, como ser, glucosa, colesterol, triglicéridos, ácido úrico, transaminasas, creatinina, úrea, nitrógeno uréico, etc, etc.

Técnica de la punción venosa

La técnica que se emplea para tomar una muestra de sangre venosa, es decir una venopunción, es relativamente sencilla, pero se deben respetar estos aspectos básicos:

  • Si usted es el paciente, asegúrese de que el técnico del laboratorio, o el profesional que le está atendiendo, sepa claramente su nombre, y cerciórese que tiene perfectamente identificados en los tubos donde colocará su muestra de sangre el código o el nombre que lo identifica a usted. Verifique que el material que emplean en usted es estéril o descartable.
  • El paciente puede estar sentado, o echado.
  • Se le pedirá al paciente que haga un puño para que las venas resalten y se hagan palpables.
  • Seleccionarán la vena a puncionar. Generalmente prefieren las venas de la fosa antecubital, en particular la cubital interna y la cefálica. Es decir aquellas que se encuentran en el pliegue interno del codo. Pero puede ocurrir que se escojan otras venas, ubicadas en muñeca, tobillo o incluso la mano.
  • Limpiarán la zona de la punción con una solución antiséptica, generalmente alcohol isopropílico al 70 % embebido en una torunda de algodón. Se deja que seque la zona y no se la vuelve a tocar hasta después de realizada la punción.
  • Recién deberían colocarle ahora el torniquete varios centímetros por encima de la zona escogida, es importante que este torniquete no permanezca más allá de lo estrictamente necesario, lo cuál suele ser un minuto o cuando mucho dos.
  • El técnico del laboratorio fijará la vena por arriba y por debajo de la zona de punción con ayuda de sus dedos.
  • Se realiza ahora la venopunción. Es un procedimiento que efectuado con la suficiente destreza, no debe ocasionar más allá de un pequeño dolor, particularmente el momento de introducir la aguja.
  • Cuando comience a fluir la sangre, se debe liberar el torniquete.
  • Cuando se haya extraído toda la sangre necesaria, se le solicitará al paciente que relaje el puño y que no bombee con la mano.
  • Se coloca un algodón estéril sobre la zona de la punción, se retira la aguja, y se realiza la presión necesaria por un tiempo prudente hasta que ya no exista salida de sangre.
  • Se debe tener cuidado de verificar que el paciente no lleve ropa alguna que pueda ejercer una presión excesiva sobre el brazo que se utiliza para realizar la extracción, ya que podría ejercer un efecto de torniquete que puede conducir a la formación de grandes hematomas en la zona de la venopunción.
  • El técnico, colocará la sangre en los recipientes que preparó para el efecto, y después de cerciorarse de que ya no existe sangrado en el lugar de la punción, solicitará al paciente que se retire.
Y bien, eso es todo, si todo ha ido como debería, el paciente no debe presentar ningún tipo de abultamiento o sangrado en la zona de la punción, no debe mostrar ningun dolor extraño, o sensación anormal.

Así, el laboratorio contará con la muestra de sangre necesaria para realizar todos los análisis clínicos que ha sugerido el profesional médico, o el especialista.

domingo, 19 de julio de 2009

Medicamentos y los análisis de laboratorio


Se sabe que los medicamentos pueden producir interferencias en los análisis de laboratorio de dos formas:

  1. Modificando los valores del compuesto que se va a medir (por ejemplo glucosa): en estos casos, los medicamentos producen elevaciones o disminuciones en la sangre de las personas con relación a los compuestos que se van a analizar. Aquí, no hay ningún problema con los métodos de los laboratorios, ellos simplemente estan reflejando el valor que se tiene en ese momento.
  2. Interfiriendo con los métodos que se usan para medir los compuestos de la sangre: en este caso, por el contrario, son los propios métodos de laboratorio los que se ven influenciados por los medicamentos que estan siendo administrados a la persona, y que en consecuencia se encuentran también en su sangre. Es muy probable que los valores que reporta el laboratorio no sean los reales. No por que exista un problema en la calidad de los métodos o instrumentos que se emplean en el laboratorio clínico, sino, simplemente por que se produce una interferencia con ellos, interferencia que es imposible de preveer o de establecer. En consecuencia, averigue y comunique al laboratorio clínico donde le van a tomar una muestra, o van a procesar una que usted les proporcione, sobre los medicamentos o fármacos en general que puede estar empleando. Sin embargo, tampoco podrá hacer nada el laboratorio, aún conociendo este hecho, para obtener resultados que no hayan sido interferidos por esas sustancias.

Diferentes investigadores han observado y registrado una gran cantidad de interferencias entre diferentes medicamentos y los análisis de laboratorio, de hecho se han registrado más de 16 000 interferencias diferentes.

En cuanto a las modificaciones que se dan en valores de los compuestos en la sangre, se ha demostrado que esta puede variar de un individuo a otro.

En los hechos, esta variación de los valores de esos compuestos en la sangre que se desea medir, no sólo dependen del individuo, sino también del tiempo y la dosis que está recibiendo del medicamento.

Se conoce por ejemplo que diferentes medicamentos afectan al hígado y producen valores alterados de transaminasas, fosfatasa alcalina y bilirrubinas entre otros.

Los efectos que producen por otro lado los anticonceptivos orales dan por resultado aumentos de la ceruloplasmina, la transcortina, la globulina fijadora de tiroxina, el plaminógeno, la transferrina, el hierro, y los trigliceridos en suero, y por el otro lado, disminución de la albúmina, el orosomucoide y el cinc.

También se ha asociado un aumento de algunas enzimas hepáticas con la administración de anticonceptivos orales.

viernes, 17 de julio de 2009

La dieta y los análisis de laboratorio

En estos días, es muy comun que una gran cantidad de personas se encuentre realizando algun tipo de dieta para controlar su peso, es importante conocer la manera en que la dieta puede influir en los resultados de laboratorio clínico.
Cuando se realizan los análisis de laboratorio clínico, se debe estar en ayunas, ya que de lo contrario, muchos resultados pueden ser malinterpretados por el médico, al suponer que el paciente estaba en ayunas y no ser esta la realidad.
Los efectos que producen la ingesta de alimento son el aumento de los trigliceridos y el potasio en sangre.
Unas dos o cuatro horas después de haber ingerido una comida abundante y rica en grasas, muchas personas tienen en la sangre un aumento considerable de una enzima, la fosfatasa alcalina.
En el suero se observa una marcada turbidez, debida principalmente a una cantidad alta de quilomicrones (un tipo de grasa). Y esta turbidez como tal, puede interferir con muchos de los métodos de laboratorio, obteniéndose en consecuencia valores errados en la medición de otros metabolitos.
Ciertos alimentos o dietas especiales pueden afectar algunos constituyentes del suero y de la orina.
Asi, una dieta muy rica en proteínas cárnicas da como resultado aumentos en la urea y el ácido úrico en la sangre.
Una dieta rica en alimentos ricos en acidos grasos no saturados en relacion con los saturados provoca valores disminuidos de colesterol.
Una dieta rica en purinas da como resultado elevación de los valores de ácido úrico en el suero.
La presencia de serotonina en los plátanos, las piñas, los tomates y las paltas o aguacates, da lugar a excreción elevada de ácido 5 hidroxi-indolacético por la orina.
Las bebidas que contienen cafeína dan como resultado valores elevados de ácidos grasos libres en el plasma, y producen liberación de catecolaminas.